En un suceso sin precedentes en la historia reciente de América Latina, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fue anunciado como capturado por fuerzas estadounidenses tras una operación militar de gran escala en Caracas. La acción, que incluyó ataques aéreos y la entrada de fuerzas especiales, ha generado una fuerte reacción internacional y plantea enormes interrogantes sobre el futuro político de Venezuela.
Qué ocurrió realmente
Según declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos durante el operativo y trasladados fuera de Venezuela como parte de una operación “exitosamente ejecutada” dirigida por comandos estadounidenses en conjunto con agencias de seguridad. El gobierno de EE. UU. afirma que Maduro enfrentará cargos en suelo estadounidense por delitos vinculados con narcoterrorismo y tráfico de drogas.
Maduro, quien asumió la presidencia tras la muerte de Hugo Chávez, ha gobernado Venezuela desde 2013. Su mandato ha estado marcado por una profunda crisis económica, hiperinflación, migración masiva de venezolanos al exterior y denuncias de violaciones a los derechos humanos. A lo largo de los últimos años, Estados Unidos y otros países lo acusaron de liderar una “red criminal” relacionada con el narcotráfico y de consolidar un régimen autoritario.
Antes de esta captura, Washington había intensificado la presión política y económica, incluyendo un aumento de la recompensa ofrecida por información que condujera a la detención de Maduro, que llegó a 50 millones de dólares.
La operación ha provocado una fuerte división mundial:
- Gobiernos aliados de EE. UU. han celebrado la captura como un paso hacia la justicia y una posible transición democrática. Líderes opositores venezolanos expresaron que este hecho podría marcar “el comienzo del final del régimen” y una oportunidad de recuperar libertades.
- Rusia, China, y aliados regionales, en cambio, han condenado la intervención como una “agresión armada” y una violación flagrante de la soberanía venezolana, exigiendo la liberación de Maduro y rechazando la acción militar extranjera.
- Organismos internacionales como Naciones Unidas han llamado a la calma y a la protección de la población civil, subrayando la necesidad de respetar el derecho internacional y evitar un escalamiento mayor del conflicto.
¿Qué sigue para Venezuela?
A pesar del anuncio oficial sobre la captura de Maduro, la situación sobre el terreno sigue siendo fluida y compleja. Las instituciones venezolanas no han confirmado plenamente las informaciones difundidas por Washington y han exigido pruebas de vida del mandatario. Además, no está claro quién ejerce actualmente el mando en el país ni cómo se manejará el vacío político que esta operación podría generar.
El futuro de Venezuela dependerá de la evolución de las negociaciones diplomáticas, la respuesta de las fuerzas armadas venezolanas y la capacidad de gobiernos y organizaciones internacionales para impulsar una solución pacífica y respetuosa del derecho internacional.

