La novela interna del Centro Democrático por la candidatura presidencial acaba de prenderse fuego. Después de más de seis meses de foros, recorridos, caravanas y sudor de precandidatos que sí se fajaron el trabajo, aparece de la nada Miguel Uribe Londoño, el “heredero” ungido por el dedo mágico de Álvaro Uribe Vélez. Una jugada que más que sorpresa, confirma lo que ya todos saben: en ese partido, el mérito nunca vale nada frente al dedazo patriarcal del jefe.

El dedo por encima del mérito

Cabal, Valencia, Holguín y Guerra llevan meses rompiéndose la espalda para ganarse un espacio, pero la historia se repite: el patriarca decide, y los demás aplauden. La tragedia familiar de Miguel Uribe Londoño se usa como bandera para justificar lo injustificable: desplazar a quienes han jugado el juego desde el inicio. La militancia lo ve claro: no es la democracia interna la que manda, sino el capricho del patriarca de El Ubérrimo.

Un partido misógino hasta la médula

No es casualidad que la primera sacrificada sea una mujer. María Fernanda Cabal, con todos sus foros, recorridos y punteos en encuestas, queda de lado porque al jefe nunca le ha gustado que las mujeres fuertes le hablen de frente. Centro Democrático: hundiendo mujeres desde siempre. La misoginia es parte del ADN del uribismo, un movimiento donde las mujeres sirven de vitrina, pero nunca para ocupar la silla más grande.

Uribe, el patriarca que no suelta

Uribe no es solo el jefe político, es el símbolo de un patriarcado político que se niega a morir. Él elige, él decide, él mueve las fichas. Lo demás es teatro. Y en ese teatro, los precandidatos son actores secundarios condenados a perder el papel principal cuando el patriarca señala con el dedo a su favorito.

La democracia interna que nunca existió

Con la llegada de Miguel Uribe Londoño, queda claro que la “consulta” del Centro Democrático no es más que un show. Un ritual vacío donde los de siempre pierden y el patriarca impone a su “heredero”. Y mientras tanto, las bases y los precandidatos fieles deben tragarse el mismo guion de siempre: si eres mujer o si no llevas el apellido correcto, olvídate de llegar a la cima.

Ana Isabel Arismendi

Periodista de Medellín Herald, especializada en política regional, temas sociales y cultura ciudadana. Estilo investigativo y analítico, con la capacidad de traducir la complejidad de los hechos en historias claras y cercanas a los lectores. Fortalecemos la opinión pública, promovemos el debate informado y mantenemos un periodismo independiente al servicio de la comunidad antioqueña.