El ministro del Interior, Armando Benedetti, vuelve a estar en el centro de la tormenta política. Esta vez, tras confirmar que agentes judiciales realizaron un allanamiento a su residencia, procedimiento ordenado por la magistrada Cristina Lombana dentro de una investigación en curso.
Lejos de mantener la prudencia, Benedetti reaccionó con su estilo característico: explosivo y desafiante.
Desde sus redes sociales, el alto funcionario lanzó una serie de mensajes en los que calificó a la magistrada de la Corte Suprema como una “loca, demente”, acusándola de actuar con sesgo político y de ser parte de una persecución en su contra.
“Sí, me allanaron la casa. Una locura más de Cristina Lombana. No sé si busca show o si de verdad perdió la razón. ¡Demente total!”, publicó Benedetti en su cuenta oficial de X.
Un nuevo capítulo en la guerra Benedetti – justicia
La relación de Benedetti con la justicia colombiana ha sido tensa y recurrente.
Tras su paso por la embajada de Colombia en Venezuela y los escándalos por presunta financiación irregular de campañas, el ministro ha acumulado investigaciones por enriquecimiento ilícito, abuso de poder y tráfico de influencias.
El allanamiento se da en medio de un contexto complejo para el gobierno de Gustavo Petro, que enfrenta múltiples cuestionamientos internos y externos.
La medida judicial, según fuentes cercanas al caso, estaría relacionada con la recolección de pruebas sobre contratos y movimientos financieros vinculados a su gestión diplomática.
Sin embargo, la reacción del ministro deja entrever que podría tratarse de una confrontación personal y política entre Benedetti y Lombana, quien ha sido objeto de críticas por su participación en casos sensibles y su relación con sectores del uribismo.
La magistrada Lombana, otra figura polémica
La magistrada Cristina Lombana, exoficial del Ejército y actual integrante de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, ha sido protagonista de controversias por su papel en procesos que involucran a políticos de alto perfil.
Sus detractores la acusan de mantener afinidades ideológicas con sectores de derecha y de no declararse impedida en casos donde ha tenido vínculos previos con instituciones o personajes involucrados.
Por su parte, sus defensores aseguran que Lombana es una mujer firme, disciplinada y que no se deja intimidar por el poder político.
Reacciones y tensión institucional
Las declaraciones de Benedetti desataron una ola de reacciones.
Mientras algunos simpatizantes del gobierno consideran que el procedimiento fue excesivo, líderes opositores señalan que el ministro demuestra una vez más su falta de respeto hacia la justicia y que su comportamiento “deslegitima la institucionalidad del país”.
La Corte Suprema, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente sobre los insultos del ministro, pero fuentes del alto tribunal aseguran que se evaluarán las expresiones para determinar si hubo conductas que puedan ser sancionadas disciplinaria o penalmente.
Un gobierno en medio del fuego cruzado
El escándalo estalla justo cuando el gobierno de Petro enfrenta cuestionamientos internacionales por su inclusión en la Lista Clinton y críticas locales por la inseguridad y la crisis institucional.
El caso Benedetti vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad del gabinete y el desgaste político de una administración que parece perder control sobre sus propias figuras.
Mientras tanto, el ministro fiel a su estilo sigue defendiendo su inocencia, enfrentando la justicia a punta de micrófono y redes sociales.

