En un giro histórico que ha sacudido la política venezolana y marcado un punto de inflexión en las relaciones hemisféricas, el expresidente de Venezuela Nicolás Maduro Moros envió este fin de semana un mensaje a su familia desde una prisión federal en Nueva York, donde permanece recluido tras su captura por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero de 2026.
Según informó su hijo, Nicolás Maduro Guerra, mediante un video difundido por dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el exmandatario y su esposa, la diputada Cilia Flores, están “bien” y se consideran “luchadores”. “Los abogados nos han dicho que está fuerte. Dijo que no estemos tristes, que ‘nosotros estamos bien, somos unos luchadores’”, declaró Maduro Guerra al citar el mensaje atribuido a su padre.
Un mensaje de resistencia
El tono del mensaje refuerza la narrativa del chavismo de resistencia frente al operativo estadounidense. El video fue presentado en un acto partidario en Caracas, en medio de una jornada en la que cientos de simpatizantes oficialistas se movilizaron en distintas zonas del país para exigir la liberación del líder depuesto.
Desde que Maduro y Flores fueron capturados en la capital venezolana y trasladados a Estados Unidos, enfrentan un proceso judicial federal por cargos que incluyen conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas, acusaciones que ambos han negado.
Movilizaciones diarias y un país dividido
La detención de Maduro ha desencadenado movilizaciones diarias en Venezuela, convocadas por el gobierno interino y sectores afines al oficialismo para repudiar la intervención y reclamar la liberación de su líder. Caracas, Miranda, Trujillo y otras regiones han sido escenarios de marchas con banderas, consignas y llamados a la unidad nacional.
En paralelo, la sociedad venezolana vive una polarización profunda. Mientras el chavismo mantiene su narrativa de soberanía y resistencia frente a lo que califica como “una acción desproporcionada”, sectores opositores y buena parte de la diáspora venezolana celebran la caída del régimen, considerándola una oportunidad para poner fin a décadas de corrupción, represión y crisis humanitaria.
Repercusiones internacionales
La captura de Maduro también ha generado reacciones en el exterior. En Estados Unidos, comunidades venezolanas expresaron tanto alivio como cautela ante el desenlace, destacando la complejidad política que deja tras de sí el operativo. Organizaciones de derechos humanos y analistas internacionales han planteado interrogantes sobre la legalidad de una intervención militar fuera del marco tradicional de la política exterior estadounidense.
Por su parte, Caracas ha rechazado alertas de seguridad emitidas por Washington para ciudadanos estadounidenses en territorio venezolano, calificándolas de exageradas. El debate diplomático se ha extendido a organismos internacionales y gobiernos de la región, que observan con preocupación las consecuencias de esta crisis para la estabilidad hemisférica.
Escenario político en Venezuela
Con Maduro detenido, la vicepresidenta Delcy Rodríguez fue juramentada como presidenta encargada por la Asamblea Nacional chavista, en un intento por mantener la continuidad del poder ejecutivo. Sin embargo, la legitimidad de esta transición ha sido cuestionada tanto dentro como fuera del país.
Los próximos días serán cruciales para definir la dirección política de Venezuela, en un contexto donde la tensión interna se combina con desafíos jurídicos internacionales y un escrutinio global sin precedentes.

