Hecho político mayor
La designación de Armando Benedetti en la lista de sanciones del Tesoro de EE. UU. sacude la Casa de Nariño. No es un ruido pasajero: impacta banca corresponsal, contratos y reputación internacional. Para un ministro del Interior, el golpe se siente doble: la interlocución con opositores, embajadas y gremios queda en entredicho.
Costos para la coalición
El Ejecutivo arrastra escándalos que se acumulan. Cada nuevo episodio amplía la distancia con su principal socio comercial y de seguridad. La administración promete estabilidad, pero convive con ministros que litigan su permanencia ante la opinión pública. La agenda de reformas pierde oxígeno mientras crece la desconfianza.
Riesgo reputacional y empresarial
Estar en la SDN empuja a empresas y bancos a “sobre-cumplir”. Muchos optarán por cortar vínculos para evitar exposición. ¿Quién asume el costo de proyectos detenidos, convenios congelados y trámites en embajadas que se vuelven cuesta arriba? El país paga intereses más altos cuando sus figuras clave figuran en listas negras.
Lo que debería ocurrir
Un gobierno que se dice serio marca distancia con decisiones rápidas y verificables: cronogramas de cooperación, entrega de documentos, testigos bajo juramento y, si el caso lo amerita, salidas del cargo mientras se esclarece el expediente. Sin ese estándar, no hay narrativa que aguante. La credibilidad no se defiende con trinos; se sostiene con hechos, tiempos y consecuencias.

